Richard Band – Sitges 2025 – ENTREVISTA
En el marco del Sitges Film Festival, y coincidiendo con el 40º aniversario de Re-Animator —el mítico clásico de terror dirigido por Stuart Gordon—, el compositor Richard Band conversa con Rafa Melgar, colaborador habitual de SoundTrackFest y apasionado del cine de terror y las bandas sonoras.
RICHARD BAND: 40 AÑOS REANIMANDO EL TERROR A TRAVÉS DE LA MÚSICA
Por Rafa Melgar — Sitges Film Festival | Especial para SoundTrackFest
Richard, Re-Animator cumple 40 años. ¿Qué se siente mirar atrás y ver cómo una película tan pequeña se convirtió en un clásico del terror?
Es difícil de creer que incluso una cosa que hicimos hace 40 años siga creciendo, creciendo, y creciendo. Al final uno, cuando hace una película de miedo, de terror, o de miedo-comedia (como queramos llamarlo) nunca cree que se va a transformar en una cosa u otra. En este tipo de negocios nunca sabemos cómo funcionará, si lo supiéramos seríamos todos ricos, ¿no? Obviamente es un gran honor ser parte de esto pero no me puedo olvidar del director Stuart Gordon, que fue clave en todo esto y en las películas sucesivas. No puedo olvidarme de Brian Yuzna que también hay que darle su crédito merecido.
La música de Re-Animator es tan icónica como la propia película. ¿Recuerdas cómo fue el primer acercamiento con Stuart Gordon y qué te pidió exactamente para la banda sonora?
Pues la verdad es que es muy buena pregunta, al principio con Stuart y con Brian, ellos querían que esto fuera como la quintaesencia de las películas de terror pero después de echarle un vistazo reflexioné y creía que ese enfoque no iba a funcionar demasiado bien. Así que estuvimos un mes yendo adelante y hacia atrás, para ver cuál era el enfoque que le dábamos realmente a la música y estuve reflexionando un poco de cómo podía hacerlo. Creía que si la música seguía estos estándares típicos de tensión, etc se perderían varias partes de la película. Así que les intenté decir que quería hacer algo diferente, es decir, quería enfocarme un poco más en la parte de la comedia, pero que fuera algo más ligero. Que tuviera los elementos típicos de una película de terror pero también su cuota de comedia. Porque yo quería que la gente no saliera despavorida, básicamente. Para mí la música es algo así como el alma, entonces estuve convenciéndoles acerca de esto y al final les gustó la idea. La intención varió un poquito del principio al final y yo quería eso, básicamente menos drama. Que la audiencia pudiera vivir este terror pero desde la risa porque al final era tan terrible lo que estaba pasando en la película que era importante que los mismos espectadores se dieran el permiso de reírse. Era una forma de decir realmente “pasadlo bien”.
¿Es posible que exactamente eso sea el éxito de esta música, haber encontrado el equilibrio entre el horror y la ironía/comedia?
Exactamente, eso fue lo más importante.
Ya sé que lo has comentado reiteradas veces, pero me gustaría que me hablaras de ese homenaje que haces a Bernard Herrmann en Psycho. ¿Fue una referencia consciente desde el principio o surgió de manera más natural durante la composición?
Yo lo que quería es que la audiencia ipsofacto pudiera identificarla con la Banda Sonora de Psicosis. Sí, vino desde un lugar de conciencia pero lo quería hacer un poco mío, y que me asociaran con ella. Usé motivos musicales que se pudieran reconocer muy rápido. La relación entre un tema tan famoso de Banda Sonora como Psicosis con ésta película y que pudieran darse el permiso de aceptar lo que estaban oyendo; que fuera un tributo a Bernard con mi propio estilo. De hecho, en la película original yo quería que en los créditos finales apareciera un pequeño mensaje en el que dijera “esto ha sido una forma de honrar a Bernard”. Esto finalmente no apareció en los créditos finales de la película. Sí que en los álbumes que han salido posteriores ha aparecido este crédito pero no lo pudieron incluir en la película.
Me gustaría saber a referencia de ello, si recibió críticas negativas o lo acusaron de algún tipo de plagio.
Yo personalmente nunca, pero sí que a producción les llegó un mensaje de la “Bernard Herman Society” que no se sentían demasiado cómodos con la forma en la que se había producido la música. Solamente esto. No nos llegó nada de plagio ni nada parecido, pero de hecho diría que al contrario, el 99’99999% de la gente entendió la broma, y que era una forma de ofrecer un tributo a través de mi propia música. No nos llegó ni un comunicado ni petición de eliminar la música ni nada.
La mayoría de tus trabajos para cine han sido en producciones de escaso presupuesto y por lo tanto, se entiende que la partida presupuestaria para realizar una banda sonora también es muy pequeña. ¿Cómo consigue Richard Band que el resultado final de su música logre esa apariencia de sensación orquestal sinfónica, sin contar con ella realmente?
(*Hace un gesto de broma como sacando dinero del bolsillo y poniéndolo sobre la mesa dando a entender que para eso tenía que poner dinero de su propio bolsillo, entre risas*). Siempre he creído, incluso en las películas en las que trabajaba que tuvieran bajo presupuesto, que era importante elevar esa película para que el valor de producción se viera a través de la música. Yo sí que tuve que poner bastante de mi bolsillo, y esa es la razón por la que a día de hoy no soy rico. Y por ello he querido siempre que este sonido tan mío, tan sofisticado, con esta característica de orquesta pudiera estar ahí. También quería que existiera esta relación de la música con la electrónica, con los plugins, con estos elementos de la música moderna, que me permitía también generar una especie de atajo. Al principio los 10 ó 15 primeros años trabajaba con orquesta real y luego el presupuesto se fue haciendo cada vez más bajo y más bajo, y quería desarrollarme de alguna forma que pudiera mantener ese sonido mío tan particular. Así que estuve trabajando combinando estos sonidos y técnicas que he mencionado antes. Pero siempre he entendido que por muy duro que fuera, he considerado que tenía que hacerlo lo mejor que pudiera en todos los proyectos y conseguir mantener ese sonido de calidad e identidad.
Para terminar, me gustaría saber qué significa para usted volver a España donde su trabajo ha sido muchas veces reconocido.
Esta respuesta es muy importante; España para mí es especial por numerosas razones. Cuando tenía 11 años mi familia vivía en Roma; mi padre era productor/escritor allá por los años 60 en la época dorada del cine. Mi padre hacía todos estos Spaguetti Western de los 60, y crecí en este contexto. A los 11 años rodó en España una película. Estuvimos cenando en Madrid en “el Chotis” y luego fuimos a ver un espectáculo de flamenco; me enamoré de la guitarra española. De hecho al día siguiente me compré una para auto enseñarme a tocarla. Años más tarde regresé con mi propia banda. Estuvimos como 6 o 7 años de tour. Básicamente España me gusta por la música y fue la que me llevó a la música desde el principio, antes de que empezara en el mundo de las películas y las de BSO. Verdaderamente mi amor por la música surgió aquella noche en Madrid. Hace dos años me invitaron al festival de MOSMA en Málaga y me dieron un premio honorífico por mi trayectoria y estuvimos dos noches de conciertos donde se escuchó mi música con coro, orquesta… y debo decir que los fans de aquí de España son los mejores de todo el mundo ¿por qué? Pues no lo sé. La verdad es que estoy muy agradecido porque la gente es fantástica, los fans los mejores, la comida está buenísima y estoy enamorado del jamón ibérico, y es un placer siempre volver a España. Es un verdadero honor.
Entrevista y fotos por Rafa Melgar











