‘Hans Zimmer Live – The Next Level 2026’ en Barcelona [ARTÍCULO ESPECIAL]

El jueves 26 de marzo llegó a España la gira Hans Zimmer Live – The Next Level 2026, parando en Valencia (26/3), Barcelona (27/3) y Madrid (29/3).

 

Nuestro amigo y compañero Coque Cano acudió al concierto de Barcelona y nos deja un estupendo y completísimo artículo, en exclusiva para SoundTrackFest.

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

 

NOTA: Adicionalmente, podéis leer un breve resumen del concierto de Madrid del 29/3 aquí (enlace).

 

HANS ZIMMER LIVE EN BARCELONA – por Coque Cano

Aunque no es la primera vez que Hans Zimmer visita Barcelona o alguna de las principales ciudades españolas, siempre es un acontecimiento su presencia física en el escenario, por otro lado garantizada en la versión “Live” de sus espectáculos, no así en la versión sinfónica, titulada “The World of Hans Zimmer – A New Dimension”, que precisamente se ha dado a conocer que volverá a visitar la ciudad condal, concretamente el próximo 8 de mayo de 2027 en el Palau Sant Jordi (leer más).

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

 

Son dos espectáculos bastante diferentes pero complementarios, por lo que huelga decir que son muy recomendables ambos, especialmente para los fans del compositor teutón, que se cuentan en millares, como demuestra su tirón popular, que me atrevería a decir que no tiene parangón entre los compositores de música de cine.

 

Tanto es así, que podemos ya equiparar a Hans Zimmer a los artistas musicales más rentables y masivos de la actualidad, de esos que agotan entradas en cuestión de minutos y en escenarios enormes, como es el caso del Palau Sant Jordi en el concierto que nos ocupa, celebrado el pasado 27 de marzo de 2026 e inscrito dentro de la gira “Hans Zimmer Live – The Next Level”.

 

Para quienes no lo conozcan, “Hans Zimmer Live” en su formato actual comenzó el 11 de marzo de 2022 en Hamburgo, Alemania (leer artículo especial), diferenciándose del ya existente “The World of Hans Zimmer – A Symphonic Celebration” (en marcha desde el año 2018 – leer más sobre esta gira), precisamente por cuanto aquél se compone de suites sinfónicas y por tanto orquestales, con coro, solistas y proyecciones, todo ello comisionado por el propio compositor aunque sin su presencia garantizada, mientras que el formato “Live” es una reconfiguración del concierto sinfónico tradicional hacia un formato híbrido en el que la orquestación, la amplificación, la electrónica, la importancia de los solistas y el diseño escénico, incluso con bailes, forman un único tejido expresivo, con Hans Zimmer en el centro del espectáculo.

 

Dentro de estos dos formatos, Zimmer no se ha dormido en los laureles de un éxito rotundo y continuado, sino que, con los años, ha ido quitando y añadiendo piezas, cambiando orquestaciones o haciendo reinterpretaciones de determinadas obras, logrando que sus actualizaciones (llegando a la reciente “The Next Level” – leer más), garanticen siempre experiencias más o menos nuevas o cuanto poco sustancialmente diferentes. Una muestra tanto de la pasión que le pone a esta faceta de su carrera como del respeto hacia una audiencia mundial que lo idolatra y que, si puede, suele repetir.

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

 

La propuesta que nos ocupa pues, está concebida para intensificar la dimensión espectacular de su repertorio y llevarlo a una escala casi arquitectónica, donde obviamente la música del compositor es la gran protagonista, pero no la única. El resultado es menos una sucesión de números aislados que una gran experiencia sonora basada en acumulaciones, rupturas, crescendos prolongados y una administración muy calculada tanto de la tensión como de las texturas etéreas, eso sí, con cierta diferencia entre lo mostrado en la primera parte y lo que dio de sí una segunda mucho más redonda.

 

Como siempre sucede en estos casos, el programa satisface y a su vez deja con ganas de más de forma casi inevitable, pues unos jalearán la inclusión de sus piezas favoritas mientras que otros encontrarán a faltar temas que asocian a su afición por la música del compositor. Si se me permite, y si bien es plenamente comprensible que Zimmer se centre en su obra más reciente que ha cimentado su fama, dado que siempre he preferido la parte inicial de su carrera así como su buen tino con la comedia, eché a faltar títulos tan estupendos como “Backdraft”, “Driving Miss Daisy”, “The Holiday” o “Rain Man” (si bien muchos de ellos han sido incluidos en anteriores variaciones del espectáculo).

 

El concierto inició con un sobresalto que llegó a las butacas, casi como una experiencia en 4D, con golpes percusivos y juegos de luces que claramente nos demostraron lo que estaba por venir, algo muy alejado del concierto de música cinematográfica al uso; un show potente y enérgico en el que primaba la forma sobre la literalidad de la pieza, hasta el punto de que, en algún caso, como el de este primer tema, casi se hizo difícil reconocer a qué título correspondía. Se trató de su música para el Batman (The Dark Knight) de Christopher Nolan, pero en una versión muy alterada que, sin embargo, logró su propósito, el de sorprender y epatar desde el primer acorde.

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

 

Durante esta primera parte de un concierto partido en dos, fueron apareciendo partituras señeras de Zimmer, como Dune, El código Da Vinci o Gladiator, así como una sorpresa como el tema para chelo solista de Hannibal y la más popular, pero no a la altura de las tres primeras mencionadas, Sherlock Holmes (aunque sí es una de sus obras más estimulantes, para al que suscribe).

 

No digo que esa terna de partituras no fuera lograda, que lo fue, pero por algún motivo, le costó un poco alzar el vuelo que sí mantuvo en todo momento la segunda parte, con obras como Inception, Pearl Harbor, de nuevo Dune, Interstellar, y especialmente The Lion King y Pirates of the Caribbean, que conformaron un espectáculo mayúsculo, también a nivel escénico como veremos, y a las que se unieron un par de sorpresas muy bienvenidas, como fueron la reciente (y muy adecuada para este formato) F1, y la poco habitual pero magnífica Tears of the Sun, que por otro lado, sirvió para optimizar los coros africanos.

 

En el Palau Sant Jordi, la habitual acumulación de capas de música del doble ganador del Oscar favoreció un sonido de gran impacto físico, generalmente muy agresivo y de ritmos marcados, por bien que hubo algunos momentos de relajación y misticismo, también muy propios del compositor. Pero si algo sobresalió o al menos dio la sensación de ganar la partida, fue la fuerza y el epicismo de la obra de Zimmer y esa sensación de que siempre puede alcanzar un poco más, que todavía puede extenderse a cada paso que dan sus habituales crescendos basados en la reiteración de frases. Vamos, pura adrenalina no apta para cardíacos. Y puro Zimmer, ya que estamos.

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

 

En un recinto como el Palau Sant Jordi de Barcelona, o en el Roig Arena de Valencia (donde se celebró el concierto del día 26 de marzo), o en el Movistar Arena de Madrid (allí fue el concierto del día 29 de marzo), este tipo de escritura puede resultar enormemente eficaz, pues la emoción nace de la proyección del sonido en el espacio y de la manera en que el espectro tímbrico va ampliándose hasta ocupar todo el recinto, apoyado por una iluminación y puesta en escena prodigiosas. Sinceramente, pocos espectáculos ofrecen algo similar, y desde luego ninguno relacionado con la música cinematográfica.

 

Mención especial merecen todos y cada uno de los artistas que fueron entrando y saliendo del escenario, siempre (o casi siempre) con Zimmer al mando de las operaciones, bien fuera “dirigiendo” o interpretando el piano, teclados o guitarra. Si bien también en este aspecto, Hans Zimmer ha ido cambiando algunas piezas a lo largo de los años, la calidad de los intérpretes es innegociable para el alemán, sabedor que su propuesta requiere no sólo esfuerzo sonoro (ahí los ingenieros, seguro que también son primeros espadas como el renombrado Colin Pink), sino fuerza expresiva y adecuación de instrumentos de lo más variopinto a su mundo musical, todos con momentos de lucimiento personal.

 

Se ve que los intérpretes disfrutan sobremanera y lo transmiten durante todo el concierto, y el que más el propio Zimmer, que se hizo un hartón de valorarlos públicamente tras cada pieza, presentándolos en algunos casos en hasta tres o cuatro ocasiones, y en el caso de los castellanoparlantes (que tiene varios en su troupe), cediéndoles el micrófono para que tuvieran su espacio de conexión con el público. Probablemente esté ya todo previsto, pero es innegable que consigue cercanía y transmite al público la sensación de que deben sentirse tan afortunados como él de presenciar el arte de tan excelsos músicos.

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

 

Hans es la estrella, pero hace brillar a todos los que le rodean, no dudando en echarse a un lado para conseguirlo.

 

Para cerrar este apartado y aunque merecen ser citados todos (no lo haremos, porque ciertamente son muchos), no podemos dejar de resaltar dos colaboradores históricos del compositor, que están siempre presentes en estos conciertos: Lebo M y Lisa Gerrard. Ambos, el alma vocal de partituras tan icónicas como The Lion King o Gladiator. Un regalo para los aficionados poder escucharlos en vivo, por bien que la energía del primero se haya mantenido de forma más rotunda pese a los años.

 

Volviendo al inicio del concierto, tras esa entrada brutal, especialmente apoyada en la percusión (por cierto, en esa sección todas eran intérpretes femeninas) y los juegos de luces, y en la que apareció Zimmer en el centro de la escena con su guitarra y debidamente iluminado como la estrella del espectáculo que es, cogió el micro para saludar a un Sant Jordi sediento de su música (su “Bona nit Barcelona” fue bendecido por una atronadora ovación de un público entregado a la causa).

 

Pese al aura que sin duda tiene, se mostró cercano y un punto emocionado durante todo el concierto, logrando un bonito contraste con el monstruoso espectáculo que ofreció. Parecido contraste que consiguió con la inclusión de algunas piezas de etérea belleza diseminadas a lo largo del programa para hacer correr el aire ante tamaña tormenta sonora.

 

De hecho, tras esta particular reinterpretación de su temática para la saga del caballero oscuro, donde la electrónica y la percusión tuvieron mucho protagonismo, nos metimos de lleno en el desierto de Dune, partitura por la que ganó su segundo premio Oscar, con especial mención a su ya célebre “Paul’s Dream”, para la cual no hizo grandes cambios, dejando la voz cantante (y nunca mejor dicho) a la increíble interpretación vocal de Loire Cotler, quien hizo lo propio en la grabación original de una obra profundamente mística y llena de texturas exóticas, que supo crear un universo sonoro tan extraño como a su vez terrenal para el mundo de Arrakis. De veras que escuchar en directo el lamento solista de esta extraordinaria voz fue uno de los platos fuertes de la noche.

 

El Zimmer más rockero se dejó notar en la siguiente pieza, con su curiosa aproximación al hombre de acero en Man of Steel, tan alejada del canon creado por Williams para Superman, pero que es perfecta para un concierto como este Live, en el que como hemos avanzado, los intérpretes solistas tenían importancia capital. Aquí tuvo su momento de gloria el guitarrista Guthrie Govan, a quien Hans Zimmer tildó del mejor que haya conocido y que nos dejó muestras de un virtuosismo que, cuanto menos, no quitó la razón al maestro. Su solo en lo alto del escenario fue insuperable, y la imagen de Zimmer a sus pies con los brazos en alto fue un acto reverencial de una tremenda humildad a la par que una imagen muy poderosa, la de un creador viendo como su obra vuela en manos de un artista.

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

 

Acto seguido el anfitrión incluyó una pieza nada habitual en su repertorio, que bajó claramente las pulsaciones. El tema “To Every Captive Soul” de Hannibal nos dejó un momento de recogimiento con el chelo solista de Mariko Muranaka y una preciosa puesta en escena de tonos rojizos y la intérprete subida a lo alto de una enorme tarima, con proyecciones de fondo a modo de una especie de templo greco romano. Sin duda, el instante más rompedor del concierto.

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

 

Chevaliers de Sangreal” de El Código Da Vinci es otro de los santos y seña de la carrera de Hans Zimmer, un tema majestuoso y con el mejor crescendo que ha escrito, al menos para el que suscribe, pero que por algún motivo no me pareció que consiguiera toda la fuerza y emotividad que tiene el original. Tal vez porque era una de las piezas más esperadas del concierto, mejora con su versión puramente sinfónica y quedó como apagada tras el trágico y melancólico solo de chelo anterior.

 

En todo caso un gran tema al que siguió una suite de la fresca y divertida Sherlock Holmes, que en su momento consiguió reconocimiento por la originalidad de la propuesta, nominación al Oscar incluida. El violín aquí toma la palabra, con una genial y frenética interpretación por parte de Vladimir Resnikoff, acompañada por banjos gitanos, acordeón y percusión industrial que tratan de evocar el Londres victoriano caótico y un tanto punk de la versión ofrecida por el director Guy Ritchie. Un Londres que ha sido hogar del propio Zimmer desde los 14 años, algo que se encargó de traer a colación, valorando su vida musical que tanto le sirvió de inspiración. Aquí sí que el escenario se llenó de una energía envidiable, logrando la que fue la performance más conseguida de la primera parte del programa, por mucho que lo que quedara fuera, nada más y nada menos, que Gladiator.

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

 

De Gladiator, la icónica obra de Hans Zimmer para la no menos icónica película de Ridley Scott, se interpretó una larga suite (tal vez demasiado, teniendo en cuenta lo habitual que es la inclusión de esta banda sonora en tantos conciertos de música de cine y habiendo podido optar por temas de otras películas épicas, con scores tanto o más conseguidos, como el de “The last samurai” o “King Arthur”), que salvo error, comenzó con la agresividad tribal de “Barbarian horde”, entre medias dio protagonismo al Duduk y a momentos de profunda emotividad (especialmente “Honor him”) y terminó con uno de los temas de mayor importancia de la carrera del compositor teutón, el imprescindible “Now we are free”, que nos trajo a su vocalista principal Lisa Gerrard, para cerrar con broche de oro una primera parte estupenda, pero no redonda.

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

 

El descanso fue merecido y permitió la reunión de aficionados (en la medida de lo posible, por supuesto, que estamos hablando de un aforo de 17.000 personas).

 

De vuelta al espectáculo, vino lo que sí considero una segunda parte absolutamente memorable y equilibrada, casi perfecta, que empezó de forma rotunda, con los extraños sonidos sintético-orquestales (bautizados como “Braaam”), que el propio Zimmer ideó para el tema de Inception «Dream Is Collapsing», dando paso de forma continuada, como viene siendo habitual en este espectáculo, al tema de Angels & Demons “160 BPM”. La querencia del compositor por la innovación sonora como punto de partida de esta estimulante segunda parte.

 

Una de las obras más populares entre muchos aficionados es Pearl Harbor, banda sonora mucho más clásica y melódica que, curiosamente, parece ser que en su momento no convencía demasiado al propio autor, como así indicó en una de sus intervenciones micrófono en mano. Obviamente no se trata de uno de sus fastuosos campos de prueba sonoros y por consiguiente se aleja un poco de su estilo (tiene cierto acercamiento al romanticismo de John Barry), o al menos de lo que viene demostrando ser su interés musical, pero funciona como un reloj y su inclusión como contrapunto, sobre todo tras los derroches percusivos y electrónicos previos, fue un soplo de aire muy bienvenido.

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

 

Como bienvenido fue el siguiente tema, que nos devolvió al Zimmer más adrenalínico y que, además, nos permitió gozar de toda una primicia de su formato “Live”, como fue el genial tema para la sensacional oda al automovilismo que es F1. Una partitura que habría merecido nominación al Oscar y que demuestra la idoneidad del autor para películas de este subgénero deportivo, en el que ha brillado antes con obras como Days of thunder o Rush. La relación del compositor con el mundo del motor va más allá, pues cabe recordar que ha diseñado sonidos de conducción en vehículos eléctricos y concept cars de la marca BMW (leer más). Una absoluta gozada que en directo es simplemente apabullante.

 

Tras una vuelta a Dune y a la sobrecogedora voz de Loire Cotler (aunque esta partitura ya había tenido su momento estelar en la primera parte, no nos quejaremos por volver a tener sobre el escenario a la citada intérprete), vino otro de los instantes de la noche, tanto por la música como por la escenografía.

 

«Day One», «Murph», «Coward» y «Stay» conforman la terna de piezas de la suite de Interstellar, hito de la ciencia ficción moderna y de la colaboración entre Hans Zimmer y Crhistopher Nolan, una odisea científica a la par que emocional, donde el viaje en el tiempo y el espacio no es sino una elaborada excusa para hablar del amor y de las relaciones paternofiliales. Y eso precisamente es lo que el compositor, visiblemente emocionado, reconoció en su introducción que le había pedido el director antes siquiera de plantearse la partitura.

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

 

Ese viaje interestelar por el alma humana, surgido del sentimiento de un padre tras el nacimiento de su hijo/a, llevaron a Zimmer a crear una obra que hoy es referencial e indispensable, y un esfuerzo creativo ciertamente encomiable en el pobre panorama de la música de cine actual. El órgano, las cuerdas ascendentes, los crescendos orquestales, la introspección del piano, los coros celestiales o el chelo de etérea belleza, junto con las proyecciones 360º que llenaron el Palau Sant Jordi, y en especial la acróbata que flotaba y literalmente brillaba en el techo de un recinto convertido en el Cosmos, convierten esta suite en una experiencia sensorial sin parangón, probablemente el culmen de un evento que, solo con este instante, ya valdría cada euro del precio de su entrada.

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

 

Aunque hubo aplausos al final de cada pieza, aquí desde luego fueron más sentidos que nunca.

 

Y del Universo nos fuimos a África, no sin una divertida introducción por parte del artista nacido en Frankfurt, que sabía que mencionar el nombre del continente, llevaría inmediatamente a la audiencia a pensar en Mufasa, Simba y compañía… pero no, todavía no era su momento, lo que arrancó risas y aplausos.

 

Y no fue su momento porque Zimmer nos regaló otra de las sorpresas de la velada, una partitura un tanto olvidada (como la película para la que fue compuesta), pero que es magnífica, y que además permitía optimizar al máximo otra de las intervenciones solistas de relevancia: la de Lebo M (y la del coro africano Nairobi Chamber Choir, por supuesto).

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

 

El tema «The Journey / Kopano Part III» de Tears of the Sun, destaca por su intensidad emocional con percusión y voces tribales (no en vano “Kopano” significa «unidad» en sesotho), y logró transportarnos a los naranjas, rojos y dorados de un amanecer con elefantes o jirafas recortadas contra el horizonte, demostrando que hay pocos compositores occidentales con la facilidad de Zimmer para conectar con los ritmos africanos.

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

Genial introducción a la temática que acabó por llevarnos al esperado reino del león más famoso del cine, con la obertura del “Circle of life” al frente de la suite de The Lion King, un extenso repaso por los mejores momentos de un score ganador del Oscar con retazos del agresivo y dramático “Stampede” o del emotivo “This land”, así como de la grandeza y los crescendos de “King of Pride Rock”. La puesta en escena, con el coro y el propio Lebo M bailando en lo alto de un escenario “vestido” con proyecciones de tonos y formas que fácilmente nos transportan a la sabana, fue de tal calibre que cuando finalizó la pieza la sensación era la de que al salir del recinto veríamos a Simba en la cima de la Roca del Rey al atardecer, reclamando su lugar como monarca. Un enorme espectáculo con el que cerró el programa oficial.

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

 

 

Pero como Zimmer no se anda con chiquitas, su pragmatismo germánico -o una idea de guion francamente ingeniosa-, hizo que se dejara de los habituales prolegómenos entrando y saliendo del escenario con el vitoreo del público pidiendo más (negativa a hacerlo que, paradójicamente, logró… el vitoreo del público), para lanzarse sin más con los bises, a cuál más oportuno, aunque también previsible.

 

Faltaba uno de los hits de su carrera: la saga de Pirates of the Caribbean. Y fue otro soberbio show lleno de energía y alegría, por bien que para empezar la terna de piezas escogidas se permitió una licencia reinterpretando su tema para el Kraken de la secuela Dead man’s chest, en una versión tan radical en su apuesta por la electrónica, que se convirtió en algo distinto, un tema absolutamente nuevo con guitarra eléctrica solista, pero que quedó un tanto alejado del espíritu musical de la saga. Fue lo que quizás menos me convenció de esta segunda parte del concierto.

 

Un desconectado aperitivo antes de la suite ya más habitual que llegó acto seguido, en la que el tema de Jack Sparrow, el “He’s a pirate” fundacional de la primera película, y sobre todo los magistrales “One day” y “Up is down”, ambos de la mejor banda sonora de toda la saga, la de la tercera parte titulada At world’s end, fueron los ingredientes de todo un festín pirata, en el que las banderas con calaveras ondeaban y bailaban en la parte alta del escenario, mientras en la parte baja los diferentes intérpretes solistas iban y venían, se buscaban y relacionaban entre sí, dando todo un recital de expresividad y vitalidad musical.

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

 

Otro gran espectáculo en sí mismo, jaleado por un público que no se cansó de aplaudir. Gustará más o menos el acercamiento que Zimmer dio a la música de cine de piratas, tan rompedor con las formas de los clásicos, con Korngold a la cabeza, pero su tirón popular está fuera de duda y tiene magia sobre un escenario.

 

Hubiera sido un final apoteósico, pero Hans Zimmer todavía se guardaba un as en la manga, una carta mucho menos alocada, pero tanto o más trascendente en su ya extensa obra cinematográfica, que además hizo que esta segunda parte del concierto fuera tan circular como lo son muchos de los temas del compositor. Así, si empezamos con un tema disruptivo de Inception, era justo acabar con la pieza más representativa de esa misma partitura: el célebre “Time”.

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

 

Compuesto para los créditos finales de la película, es un tema de redención compuesto con repeticiones de piano ascendentes sobre órgano y cuerdas que culminan en un clímax orquestal, y que permitió una puesta en escena mucho más íntima, únicamente con la proyección al fondo de la famosa peonza que simboliza la frontera entre realidad y sueño, y con el propio Zimmer tocando un piano de cola elevado en lo alto del escenario.

 

Fue lo más parecido a entrar dentro de un sueño zimmeriano, el broche de oro a un evento que va mucho más allá de ser catalogado como concierto de música cinematográfica. Es un superlativo espectáculo que pone a Hans Zimmer en un estadio autoral y de popularidad que trasciende el cine y le convierte en un acontecimiento en sí mismo. Una exhibición formal y compositiva pensada para el siglo XXI, donde la distinción entre escritura, arreglo, producción y puesta en escena se difumina hasta volverse inseparable.

 

Hans Zimmer en su más pura esencia. Hay que verlo para creerlo.

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

Hans Zimmer Live - The Next Level 2026

 

 

Artículo por Coque Cano

Fotos por Gorka Oteiza

 

📸 FOTOS CONCIERTO MADRID – GORKA OTEIZA