Premios Princesa de Asturias 2020 – Morricone-Williams – Resumen concierto

Hoy terminamos con el quinto y último artículo especial dedicado al programa de actividades culturales de los Premios Princesa de Asturias 2020, donde el jueves 15 de octubre se homenajeó a los legendarios compositores Ennio Morricone y John Williams con un concierto sinfónico a cargo de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA), dirigida por Óliver Díaz y Andrea Morricone.

 

Os dejamos el artículo especial que ha escrito el compositor Pablo Laspra, Director del Festival “Oviedo FilmMusic Live!” y que comparte con todos nosotros, en una colaboración conjunta con MundoBSO y SoundTrackFest.

 

ARTICULOS ESPECIALES

Antes de pasar al resumen del concierto, os dejamos los enlaces del resto de artículos que hemos ido publicando sobre los conciertos del programa, por si os apetece echar un vistazo.

Premios Princesa de Asturias 2020 – Morricone Pop (12 octubre 2020)

Premios Princesa de Asturias 2020 – Morricone Pop (12 octubre 2020)

 

Premios Princesa de Asturias 2020 – Williams Club (13 octubre 2020)

Premios Princesa de Asturias 2020 – Williams Club (13 octubre 2020)

 

Premios Princesa de Asturias 2020 – Morricone-Williams de Cámara (14 octubre 2020)

Premios Princesa de Asturias 2020 – Morricone-Williams de Cámara (14 octubre 2020)

 

Premios Princesa de Asturias 2020 – Encuentro de titanes – Andrea Morricone (15 octubre 2020)

Premios Princesa de Asturias 2020 – Encuentro de titanes – Andrea Morricone (15 octubre 2020)

 

ANÁLISIS DEL CONCIERTO SINFÓNICO DE LOS PREMIOS PRINCESA DE ASTURIAS 2020

Como evento principal dentro de la semana de actividades de los Premios Princesa de Asturias, obviamente por detrás de la propia entrega de los galardones a los premiados, hemos podido disfrutar del concierto sinfónico que ha tenido lugar el pasado jueves 15 de octubre, a las 20:00h, en la nave “Cañones” de la antigua Fábrica de la Vega de Oviedo (también conocida como Fábrica de Armas).

Premios Princesa de Asturias 2020 - Morricone-Williams - Resumen concierto

 

La Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA) bajo la dirección de Óliver Díaz y Andrea Morricone ha llevado a cabo un peculiar programa que, si bien en la parte de Morricone eran piezas alternas no muy habituales en conciertos de música de cine, la parte de Williams se llevó un programa más tradicional y obvio, ampliamente escuchado. Esta decisión no fue aleatoria, ya que las dudas sobre la celebración final de este evento multitudinario hicieron cambiar internamente varios detalles, entre otros el programa final, y que en deseos de la organización habría sido más especial en condiciones normales.

 

La localización del concierto quizás no era la idónea para un evento de esta magnitud, si bien es cierto que se dotó de iluminación adecuada, juegos de luces de colores y formas variadas que se movían durante el concierto, y la instalación de unos 20 calefactores alrededor de la zona de orquesta que caldearon el ambiente para que los músicos no tuvieran dificultades al ejecutar sus instrumentos. La zona de público no contó con esos calefactores, si bien es cierto que la temperatura fue suficiente ya que la misma empezó a subir a mediodía y se mantuvo hasta el comienzo del concierto.

Premios Princesa de Asturias 2020 - Morricone-Williams - Resumen concierto

 

La nave escogida (de entre todas las de la Fábrica) era la de “Cañones”, la mayor en planta y dimensiones de todo el complejo, heredando quizás su nombre (intuimos) del fin específico que tenía esta nave cuando la Fábrica estaba en funcionamiento. Los asientos se colocaron en frente y en la parte trasera de la orquesta, en grupos de 1 y 2 asientos juntos. Recordemos que las entradas para este evento volaron literalmente en los 15 primeros minutos de ponerse online de forma gratuita: la reducción del aforo al 30% habitual hizo que este año fuera de lo más cotizado entre los habituales asistentes al concierto.

 

La entrada de los invitados fue organizada y escalonada a través de la puerta principal de la Fábrica, donde tras presentar el DNI se vinculaba y adjudicaba a cada visitante un trazador de cercanía por radiofrecuencia que debían llevar colgado al cuello en todo momento, para realizar la pertinente trazabilidad en caso de detectarse algún caso de COVID. Bravo por la organización por tener todos estos aspectos cubiertos y bien organizados.

 

Tras unos minutos en los que por la megafonía de la sala se anunciaban las medidas a seguir en el desarrollo del evento, comenzaba el concierto bajo la batuta de un enérgico e impetuoso Andrea Morricone, arrancando con “The strength of the righteous” de “Los intocables de Eliot Ness”: un ritmo marcado y una gran fuerza, alusiva ya desde su título, como si de unos pasos firmes y rítmicos se tratara; el tema avanzaba con dureza e ímpetu, haciendo resonar toda la nave. Imponentes el bajo eléctrico (que el propio maestro Morricone había traído personalmente) y la percusión, durante toda la pieza.

 

Por cierto, los temas de Morricone estaban divididos en 4 bloques temáticos, agrupando los temas según unos puntos comunes. Este primer bloque era el correspondiente a la vida y leyenda de Ennio Morricone.

 

A continuación, y para romper la dureza inicial, pasamos a escuchar el Tema de Deborah de “Érase una vez en América”, pieza sutil, delicada y quizás en un tempo al que no estamos acostumbrados, pues al maestro Andrea Morricone parecen gustarle los tempos rápidos incluso en piezas más lentas e íntimas. Y es que el maestro desbordaba energía (quizás en exceso) en la mayoría de los pasajes, que si bien requerían algo más de sutileza en la ejecución fueron suficientes para el desarrollo de su parte con una calidad aceptable.

Premios Princesa de Asturias 2020 - Morricone-Williams - Resumen concierto

 

La pieza en cuestión, acompañada por los juegos de luces que la organización ha preparado específicamente para dar más ambiente al concierto, y que suben y bajan de intensidad y color a lo largo del mismo, sumerge a todos los presentes en una especie de éxtasis de relajación, a merced de estas armonías peculiares tan específicas de Ennio Morricone y que tanto cuentan: tensiones y relajaciones cadenciales como ejemplo de narrativa musical, que aportan un sentimiento quasi-romántico al más puro estilo del segundo movimiento del Concierto nº2 para piano y orquesta de Rachmaninov. Igual suerte sufrieron los siguientes temas de este bloque (“Poverty” y el “Main Theme” de la misma película), que aportaron la nota de color nostálgico al inicio del concierto.

 

Cambiamos de bloque en el programa de Morricone hacia lo que la organización (o quizás su hijo) denominó “Hojas dispersas”. La pieza “Metti, una será a cena” ya era una de las favoritas de los percusionistas de la orquesta (y mía) en los ensayos de esta semana: un ritmo de dreamy bossa-nova en bucle, con una armonía clara y la incursión del mítico sonido setentero del vibráfono, hizo las delicias de todos los amantes del género. Con un ‘in crescendo’ desarrollado durante casi 5 minutos, y con algunos riffs y breaks de batería, ayudó al público a salir del letargo que habían producido los nostálgicos temas del bloque anterior.

 

Con el tema de amor de “Cinema Paradiso” (esa bella pieza compuesta por Andrea Morricone y muchas veces adjudicado erróneamente a su padre), interpretada también en un tempo quizás excesivo para un amor platónico (y más digno de un amor apasionado de verano) se cerró este bloque, en el que la orquesta brilló en su pulcra y metódica interpretación.

 

La siguiente obra, dentro del nuevo bloque dedicado al cine trágico, fue el archiconocido “Oboe de Gabriel” de la película “La Misión”. Poco hay que decir de este tema: con una melodía bella, íntima, entrañable… Gran tema en resumen dedicado a la Compañía de Jesús, con quienes el maestro tuvo una buena relación durante toda su vida, y es que dentro de esta melodía hay un significado mucho más profundo para todos los jesuitas del mundo.

 

El último bloque sobre Morricone era, como no podía ser de otra manera, el dedicado a sus filmes del oeste (en concreto a los dirigidos por Sergio Leone). La voz escogida para interpretar sus evocadores solos femeninos fue la de la soprano Vittoriana de Amicis (escogida expresamente por el maestro, al que acompañó desde Italia). En “C’era una volta il west” la voz de Vittoriana fue clara, de bella coloratura, con un vibrato justo y nada exagerado, y una proyección que denotaba su obvia procedencia del ámbito lírico; aunque su voz estaba amplificada, en los ensayos fue capaz de pasar por encima de la orquesta sin dificultad debido a su elaborada técnica. Bravo por su interpretación en este concierto.

Premios Princesa de Asturias 2020 - Morricone-Williams - Resumen concierto

 

El siguiente tema “Sean, Sean” de la película “¡Agáchate, Maldito!” fue un breve receso para todos, en el que los repetidos coros que gritan el título fueron lanzados de forma digital con unas voces pre-grabadas al no contar con coro. Una verdadera pena por cierto no haber incluido al coro dentro del programa del concierto, pero resultaba obvio que las dificultades que generaría incluir al Coro de la Fundación Princesa de Asturias (con más de 80 voces) habría encarecido y dificultado demasiado el desarrollo del evento (los espacios eran los justos para la orquesta y el público, y probablemente se hubiera tenido que eliminar todo el graderío que albergó más público tras la orquesta).

 

Y como colofón final del maestro Morricone nos encontramos con una de mis piezas favoritas del compositor, y que ya había sonado en el primer concierto de esta semana cultural (Morricone Popleer más): “El éxtasis del Oro” de “El bueno, el feo y el malo”. De nuevo ha vuelto a sorprender esta versión orquestal por su explosión de fuerza, ímpetu musical y potencia con un tutti orquestal por todo lo alto, soprano incluida, que arrancó una gran ovación del público. Magistral forma de terminar la parte dedicada a Morricone, ya que con este tema triunfal quedaron los ánimos muy en alto para lo que estaba por venir.

 

Obviando los 5 minutos de descanso previstos debido a que el timing del concierto iba con algo de retraso, el maestro Óliver Díaz tomó las riendas de la OSPA para comenzar con la parte dedicada al maestro John Williams.

 

Las formas de dirigir a la orquesta son completamente diferentes, y Óliver (director titular además de Oviedo FilmMusic Live!) logró la misma potencia y dinamismo de la orquesta pero con unos gestos mucho más sutiles y comedidos, pero enérgicos en su ejecución también.

 

Abriendo con un imponente “End Credits” de “Star Wars IV” en la versión específica de la suite de Star Wars que la orquesta ya había interpretado en 2014 en el Auditorio Niemeyer de Avilés, el clima de la adaptada sala de conciertos cambió totalmente: gran parte del público parece que venía a ver a este compositor en exclusiva, ya que los vítores y bravos sonaron por doquier en esta parte. La verdad es que John Williams también es más conocido por el público joven que Morricone, ya que en la mayoría de los casos cuando este público joven escucha temas de Ennio Morricone sólo los reconocen por haber sonado en actuales películas de Tarantino, y no por sus versiones originales.

Premios Princesa de Asturias 2020 - Morricone-Williams - Resumen concierto

 

El tema principal de “Tiburón” sobrecogió a todos los asistentes por lo impecable de su ejecución: Díaz había tenido en cuenta al máximo la sonoridad de esta sala, con demasiada reverberación por su distribución y estructura, y supo articular a la orquesta para dar lo mejor de sí misma. El final del tema con un “molto rallentando” maximizado, dejó un sonido en el ambiente por más de 7 segundos, que sobrecogió a todos en esta imponente pieza.

 

Tanto en “La lista de Schindler” como en “El violinista en el tejado” fue preciso incluir un violín solista para interpretar los solos. El escogido fue el malagueño Jesús Reina, virtuoso del instrumento y que ha tocado en las mejores salas bajo los directores más renombrados de la actualidad. Su interpretación de ambos temas fue impecable, a pesar de la dificultad narrativa de los mismos. Sus raíces en la música folclórica (empezó interpretando temas clásicos de su tierra, y estuvo varios años bajo la tutela y supervisión musical de un profesor zíngaro) ayudaron en la interpretación, que necesitaba ser desgarradora e intensa en el primero de los temas, y jovial y burlona en el segundo. Bravo por su interpretación.

 

Los dos temas restantes (Harry Potter e Indiana Jones) fueron ejecutados sin problemas por la orquesta, si bien son temas fácilmente reconocibles y que suenan en casi todos los conciertos de música de cine estándar sobre la figura de Williams. Por ello eran un “must be” que todos los asistentes esperaban.

Premios Princesa de Asturias 2020 - Morricone-Williams - Resumen concierto

 

Para finalizar el acto, y más bien como un pequeño bis final, se interpretó la “Marcha Imperial” de “Star Wars V”: imponente, bien atacada y ejecutada, y con una marcialidad dignas del mejor de los auditorios. El broche perfecto para una velada musical diferente.

 

Los aplausos agradecieron a ambos directores su participación, así como a la soprano y al violín solistas. Sí que es cierto que en comparación con otros conciertos pasados de la Fundación Princesa de Asturias llevados a cabo en el auditorio “Príncipe Felipe” de Oviedo, el tiempo de aplausos fue menor, pero claramente se debió a la circunstancia de facilitar y agilizar la salida del público de forma ordenada y escalonada, y a que todo el público se encontraba bastante distanciado como para generar sensación de “masa de público”.

 

Surgieron algunas dudas sobre la idoneidad de ubicación de este concierto, así como sobre la emisión en directo del mismo a través de alguna plataforma de streaming. Mucha gente demandaba un visionado, aunque fuera online de lo que se considera un hito en la historia de la música de cine al recibir un premio de esta categoría.

 

Las circunstancias no eran propicias por el emplazamiento (obviando los problemas relativos a permisos de difusión en video de este tipo de piezas, donde el permiso de ejecución de concierto es uno, y de emisión-grabación en directo es otro). Y sobre el emplazamiento del concierto también han surgido dudas: temperatura, sonoridad, cantidad de público y distribución… Era una apuesta quizás complicada pues había muchas cosas en contra, pero gracias a las medidas tomadas por la organización ha salido adelante con una calidad más que aceptable. Quizás en el auditorio hubiera quedado más compacto y más controlado, pero cuando se apuesta por algo nuevo se asumen riesgos, y creemos que han sido superados con creces.

 

Ojalá que aunque la semana de los Premios Princesa de Asturias ya ha concluido, quizás este premio suponga poner de nuevo un foco sobre la música audiovisual en nuestro país de forma objetiva, remarcando y destacando de nuevo el buen trabajo realizado por los desarrolladores de eventos culturales relativos a la música de cine: El Festival Internacional de Música de Cine de Úbeda (reconvertido posteriormente en Córdoba, y readaptado al exitoso MOSMA), el Festival Internacional de Música de Cine de Tenerife – FIMUCITE, o desde nuestra modesta posición, el Oviedo FilmMusic Live!, han sido ejemplos de que la música de cine mueve montañas, mueve público, y mueve pasiones… Ojalá por muchos años más sigan programándose eventos como estos, y se complementen con otras opciones que enriquezcan la cultura musical de nuestro país. ¡Viva la música de cine!

 

Artículo por Pablo Laspra

Fotos Pablo Laspra y Mónica Payer