Concierto ’40 Aniversario Premios Goya’ en Barcelona [ARTÍCULO ESPECIAL]

El pasado domingo 22 de febrero, la Academia de Cine organizó un concierto en honor al 40 aniversario de los Premios Goya en L’Auditori de Barcelona (leer más), como antesala de la ceremonia de premios del 28 de febrero (leer más).

 

El concierto, corrió a cargo a cargo de la Banda Municipal de Barcelona (BMB) dirigida por José R. Pascual-Vilaplana, con la actriz Victoria Luengo como anfitriona. Nuestro amigo y compañero Coque Cano acudió al concierto y nos deja un estupendo artículo detallado en exclusiva para SoundTrackFest.

Concierto ’40 Aniversario Premios Goya’ en Barcelona [ARTÍCULO ESPECIAL]

 

EL PODER DE LA MÚSICA EN EL CINE - Por Coque Cano

Barcelona lleva días vestida de gala para celebrar un aniversario muy cinéfilo con los Premios Goya de protagonistas, cuya 40ª edición se celebra en menos de una semana en la ciudad condal. Desde la presencia de siete esculturas gigantes del famoso “Cabezón” repartidas por diversos puntos emblemáticos de la ciudad, a modo de recorrido urbano, pasando por un elegante Paseo de la Fama al final de la Diagonal dedicado a ganadores catalanes de los Goya a lo largo de las 39 ediciones anteriores, o incluso un Photocall y estatuilla en el Ayuntamiento que las redes sociales, cómo no, se han encargado de viralizar.

 

Una efeméride como ésta, ha merecido una atención especial por parte de la Academia de las Ciencias y las Artes Cinematográficas de España, que también nos ha regalado, justo una semana antes de la gala que se celebrará el próximo sábado 28 de febrero de 2026 en el Auditori del Centre de Convencions Internacionals de Barcelona (CCIB), un concierto dedicado a la música de cine que, ya avanzo, fue magnífico.

 

Partituras que en mayor o menor medida han tenido relación o presencia en los Premios Goya, y que, sin voluntad (ni posibilidad) de resultar mínimamente exhaustivo, eran un muestrario acertado, versátil y representativo de la historia de la música en el cine español.

 

Como suele pasar en este tipo de conciertos, la selección podría haber sido otra, y habría valido igual, de manera que han quedado fuera obras y compositores que, o bien tuvieron su oportunidad en ocasiones anteriores de estos conciertos (leer más-Madrid 2020, leer más-Sevilla 2023), o bien tendrán su oportunidad en posteriores ocasiones.

 

Pero el programa no sólo fue adecuado y entretenido, sino que sobre todo fue coherente tanto a nivel temporal (compositores clásicos y actuales), como por ajustarse como un guante al tipo de orquesta escogido: en lugar de una orquesta sinfónica, tuvimos el placer de gozar de la maestría de la Banda Municipal de Barcelona (en adelante BMB), que casualmente cumplirá 140 años el día 2/3/2026, por lo que su centenario y el nacimiento de los Goya se dieron la mano hace 40 años y volvieron a unirse ahora para esta celebración tan especial.

 

Casualidades y justicia poética aparte, lo cierto es que las piezas se adecuaron perfectamente a las particularidades de la Banda, merced a los estupendos arreglos de diversos músicos que no podían presentar mejores credenciales, al tener mucha experiencia en este tipo de formación, además de haber trabajado como orquestadores o compositores en cortos y largos cinematográficos (Eduard Betes, Ramón García i Soler, Carmen Rodríguez, Guillermo Ruano y Laura Beele), e incluso en un par de obras gracias a la implicación de los propios compositores, como fueron los casos de Arnau Bataller y Roque Baños.

 

La dirección de la BMB corrió a cargo de su director principal, José Rafael Pascual-Vilaplana, que derrochó carisma y buen hacer, prestándose incluso a momentos muy graciosos, y sobre todo demostrando un control total de la formación, sabiendo pasar con igual maestría del intimismo de la obra de Paula Olaz a la fuerza de un Roque Baños brutal y exigente.

 

Pero no nos avancemos con el repertorio y lo que dio de sí el concierto, pues antes hay que destacar también otras dos partes importantes del evento, como fueron el impecable y ágil guion escrito por Gorka Oteiza, idóneo para esta tarea como académico experto en música de cine y responsable de esta web SoundTrackFest, y la presentación a cargo de la actriz Victoria Luengo, quien además de participar añadiendo un toque personal a la escritura del guion, estuvo radiante y cercana, divertida y elegante, con constantes guiños en catalán para un público que se sintió especialmente arropado e instruido, antes de que se diera paso a las piezas que aparecían en el escueto, pero práctico, programa de mano (NOTA: ver programa completo al final de este artículo).

 

Empezamos con una breve introducción de la presentadora y su vínculo con la ciudad de Barcelona, seguido de unos agradecimientos a todas las personas y entidades que hacían posible este concierto, comisariado por la especialidad de Música de la Academia de Cine, con Juan Carlos Cuello y Vanessa Garde al frente, junto al maestro José Rafael Pascual-Vilaplana, y organizado en colaboración con el Ayuntamiento de BarcelonaL’Auditori de Barcelona y la Banda Municipal, junto con la Generalitat de Cataluña, Área Metropolitana de Barcelona y el patrocino de Caixabank.

 

Acto seguido, la actriz metió de lleno en materia a un Auditori con todas las entradas agotadas, a través de un discurso que puso en valor la importancia de la música en el cine, haciendo partícipe a la audiencia de lo que tildó de un “ejercicio” para separar por un día esa música de las imágenes y “ver” las películas únicamente con el poder narrativo de la música.

 

Todo un acierto y una declaración de intenciones que dio inicio a un concierto vibrante que comenzó, como mandan los cánones cinematográficos, con una magnífica fanfarria. Ni más ni menos que la que compuso el maestro Antón García Abril para los Premios Goya.

 

Aunque el autor de “El hombre y la tierra”, “Fortunata y Jacinta” o “Curro Jiménez” compuso esta obra a finales de los años 80, coincidiendo con los primeros años de la ceremonia, lo cierto es que, salvo error, se interpreta tradicionalmente desde al menos la gala de 2004, cuando se le rindió homenaje al compositor, y ha perdurado como seña de identidad de las galas posteriores.

 

Es una pieza de poco más de 5 minutos de duración, pero de una grandiosidad y energía que no desmerece de las mejores fanfarrias jamás compuestas, una obra que demuestra que en España siempre ha habido compositores de enorme calidad componiendo para el cine, con García Abril como máximo exponente.

 

Y sonó perfecta. Con una adaptación al formato de Banda de Eduardo Betes que realzó el poderío de los metales, interpretados con una fuerza descomunal, algo que se repitió en la última pieza del programa oficial del concierto.

 

El estilo clásico y ceremonial de la fanfarria dio paso a una música más castiza y festiva, casi de fiesta mayor, para lo cual la mayoría de la Banda dejó el escenario, y seguido continuar con una pieza interpretada en una formación reducida, según la partitura original. Repartida en tres movimientos (vals, marcha lenta y pasodoble), se interpretó una suite de la banda sonora de la icónica película de Luís García BerlangaLa vaquilla”, compuesta por Miguel Asins Arbó. El tono jocoso de la obra, perfecta para ser interpretada por una Banda (aquí sí que no fueron necesarios arreglos), motivó el momento más gracioso de la tarde, con el maestro Pascual-Vilaplana subiendo y bajando del atril para “interpretar” un sketch cómico con los músicos, a los que advertía de supuestos desajustes en su interpretación.

 

El público rió y aplaudió la ocurrencia, de la misma manera que disfrutó sobremanera con el viaje al pasado que fue la siguiente propuesta del repertorio: una suite de diversos temas del compositor vasco Carmelo Bernaola, santo y seña del cine, y especialmente la televisión, española de los años 80. Nuevamente en formato suite, aunque aquí estructurada de forma continua, la regresión a la época de la EGB fue total, no en vano la pieza empezó y acabó con las célebres notas de “Verano Azul”.

 

Esta estupenda suite de unos 12 minutos de duración, arreglada por Ramón García i Soler y que ya fue interpretada en un concierto del 9 de octubre de 2021 en el Centre Cultural de la Vila de Muro, contenía además otras famosas obras de Bernaola, como la sintonía del programa “La Clave”, así como extractos de las partituras de las películas “Tormento”, “El jorobado de la morgue” y “Espérame en el cielo”, un repaso de más de más de quince años de la carrera de uno de los compositores más representativos de su época.

 

Finalizada esta primera fase del concierto, caracterizada por la nostalgia, dimos un salto temporal enorme con partituras contemporáneas que van desde el año 2006 al pasado 2025.

 

Así, justo antes de llegar a una pausa de unos veinte minutos, se interpretaron dos obras de propósitos bien diferentes, como lo son “El buen patrón”, de Zeltia Montes y “El 47” de Arnau Bataller, la primera, ganadora del Premio Goya del 2022, y la segunda, nominada en la pasada edición del 2025.

 

De la galardonada partitura de Zeltia Montes, ausente de la gala por razones laborales, al igual que Roque Baños, se interpretó una breve suite que dejó una buena muestra del estilo minimalista y elegante de una obra que aúna ironía y clasicismo y que regala momentos especialmente juguetones de una sección de viento que estuvo sensacional.

 

La segunda suite antes del descanso fue probablemente el momento de la tarde, al menos para el que suscribe. Arnau Bataller lleva años siendo uno de los compositores más dotados y versátiles del país, y su tercera nominación a los Goya por “El 47” (tras las de “Mediterráneo” y “La paradoja de Antares”), a diferencia de otras obras suyas de clara vocación sinfónica y grandiosa, es una partitura íntima y contenida, que precisamente tuvo entre los intérpretes de su grabación original a miembros de la BMB.

 

Tal vez por ese motivo, y por cuanto aquí la interpretó la Banda al completo, la suite logró, sobre todo en su crescendo final, un momento de tal intensidad emocional que compungió a un Auditori maravillado ante tanta belleza. Una interpretación sublime que agradeció el propio compositor al que se le pidió que se alzara y recibiera una de las merecidas ovaciones de la velada.

 

Por cierto, un inciso, fue un gran detalle de la organización ubicar el “autobús del 47” frente al L’Auditori, donde la gente no paraba de sacarse fotos y visitar el interior antes de acceder el concierto. Una pieza de historia que nos ayudaba entrar en ambiente.

 

Este precioso final de la primera parte del concierto dio paso a un necesario descanso para los músicos y que aprovechamos los asistentes para saludarnos, dada la presencia de muchos amigos aficionados, de compositores (por ahí andaban Vanessa Garde, Xavier Capellas, Dani Trujillo, Joan Vilà, los propios Arnau Bataller y Paula Olaz, etc), actores e incluso directores como Jaume Balagueró.

 

Aprovechados al máximo esos minutos, volvimos a la sala para dar buena cuenta de una segunda parte centrada en dos obras que, nuevamente, no podían ser más distintas entre sí.

 

La primera, la delicada Nora, compuesta por la compositora navarra Paula Olaz (junto a Pascal Gaigne), que fue el momento más íntimo y melancólico del programa. Una suite interpretada de forma contenida, que contrastó con la opulencia de la siguiente obra. La calma que precede a la tormenta.

 

La compositora, presente también en una sala que la aplaudió de forma más que merecida, mostró el porqué es una de las figuras emergentes destacadas de la música de cine en España, con obras tan conseguidas como “La Cima”, “El bus de la vida” o “Alguien que cuide de mí”.

 

La otra partitura prevista en esta segunda parte del concierto es de las que justifican cualquier entrada, además de que, por su duración (cerca de 20 minutos), convirtió en lógica la presencia de tan solo dos piezas tras el descanso.

 

El murciano Roque Baños lleva años siendo uno de los grandes compositores patrios, y su suite de la película de Agustín Díaz Yanes, Alatriste, forma ya parte del repertorio concertístico de muchas orquestas, tal es su calidad. Una obra inconmensurable, con momentos de una fuerza y epicidad arrolladora, bellos interludios románticos y una fanfarria tan lograda como la del maestro García Abril, lo que convirtió el programa en una suerte de palíndromo musical perfecto.

 

Tanto es así, que, en 2011, se presentó una fanfarria de la suite en el Teatro Monumental de Madrid por la Orquesta y Coro de RTVE, en el XXV Aniversario de la Academia de Cine.

 

El hecho de que una obra tan profundamente sinfónica y grandilocuente fuera interpretada por una Banda musical no fue un problema ni resultó extraño, ni mucho menos, pues el propio Baños arregló una versión pensada en esta formación, tiempo después de estrenar en 2007 en Úbeda la suite sinfónica original. De hecho, ya en octubre de 2013, la Asociación Jumillana Amigos de la Música interpretó esta nueva versión para Banda en el Teatro Vico de la localidad natal del compositor, Jumilla.

 

Obviamente que sin los coros ni la sección de cuerda es algo distinto, aunque igualmente disfrutable, y en todo caso huelga decir que la Banda Municipal de Barcelona (permitidme que vuelva a usar su nombre completo, a modo de reconocimiento), se lució con un derroche de poderío memorable, con especial mención a los metales y la percusión. A su rutilante final lo siguió un estruendoso aplauso de un Auditori entregado a la grandeza de una de las obras maestras de la música de cine español.

 

¿Iba a acabar el concierto con Roque Baños? Pues sí, pero no en la forma prevista en el programa, pues faltaba cuanto menos un bis, para redondear la faena.

 

Antes de eso, llegó la última aparición de Victoria Luengo para cerrar su intervención (previamente había vuelto al escenario para anunciar el segundo bloque de la primera parte del programa, así como al inicio de la segunda), de manera que, tras una acertada mención a la experiencia colectiva que supone el acudir a un cine a ver una película, extrapolable a la experiencia vivida en el magnífico concierto que acabábamos de presenciar, y que representa un acto de resistencia colectiva frente a la individualidad y la dependencia de las pantallas que parecen copar todos los rincones de nuestras vidas estos días, Luengo hizo subir al escenario a todos los compositores presentes y a parte de las personas responsables del evento, que fueron objeto del afecto y agradecimiento del público.

Ya al final y cuando parecía todo finiquitado, la propia presentadora se giró hacia el maestro Pascual-Vilaplana para preguntarle si, ante los ánimos de la sala, había algún posible bis, enfatizando en la posibilidad que fuera algo relacionado con la tierra catalana. El maestro asintió y la BMB obsequió a los presentes con la divertida “Sardana” compuesta por Roque Baños para la secuela “Ocho apellidos catalanes”, una conseguida pieza que enfatiza el aire cómico de la película, añadiendo al popular baile tradicional de Catalunya ciertos toques de pasodoble.

 

Otro acierto más de una tarde irrepetible que consiguió que el público viera el cine a través de su música. Que pusiera en valor tanto la calidad musical intrínseca de las partituras escritas para el cine, como su poder narrativo en el medio para el que fueron creadas.

 

Un concierto digno de un aniversario tan especial.

 

 

Artículo por Coque Cano

Fotos por Gorka Oteiza

 

PROGRAMA

1ª Parte

Antón GARCÍA ABRIL (1933-2021) arr. Eduardo Betes

Fanfarria de los GOYA 5’30’’

 

Miguel ASINS ARBÓ (Barcelona, 1916-Valencia, 1996)

La Vaquilla (1985) de Luis García Berlanga

Suite 9’

    1. Vals “Suspiros Austrohúngaros”
    2. Marcha Lenta “Sos del Rey Católico”
    3. Pasodoble

 

Carmelo BERNAOLA (1929-2002) arr. Ramón García i Soler

Bernaola, banda sonora de una generación

Suite sobre la música de cinema i televisó de C. Bernaola – 12’

 

Zeltia MONTES (1979) arr. Carme Rodríguez

El buen patrón (2021) de Fernando León de Aranoa – Suite 6

 

Arnau BATALLER (1977)

El 47 (2024) de Marcel Barrena – Suite 6’

 

2ª Parte

Paula OLAZ (1989) Arr. Guillermo Ruano & Laura Beele

Nora (2020) de Lara Izaguirre – Suite 8’

 

Roque BAÑOS (1968)

Alatriste (2006) de Agustín Díaz Yanes – Suite 20’

 

BIS:

Roque BAÑOS (1968) – Ocho apellidos catalanes (2015) de Emilio Martínez-Lázaro

Sardana – 4’

 

Enlace al PROGRAMA DE MANO / Enlace al PDF

📸 FOTOS CONCIERTO – GORKA OTEIZA

📸 FOTOS ENSAYOS – GORKA OTEIZA